Hogares violentos Hogares violentos Hogares violentos

Lamentablemente, muchas veces escuchamos de familias donde el respeto se pierde y se priorizan conductas violentas ya sea entre cónyuges, hermanos o padres e hijos. Esta es una problemática importante en nuestro medio, ya que la violencia familiar no es solo una causa común de lesiones, sino también de dificultades emocionales como ansiedad, depresión e incluso aislamiento social.

Probablemente, un alumno cuya familia es violenta no podrá rendir bien académica ni socialmente en el colegio. Los problemas de casa interferirán rápidamente, y muchas habilidades o talentos pueden perderse en el camino. Estos son algunos signos de violencia intrafamiliar:

  • El niño tiene lesiones (moretones, quemaduras, fracturas) que no logra explicar, o manifiesta frecuentemente haber sufrido ‘accidentes’.
  • Parece temer a los padres o adultos, siempre está alerta, como si algo malo fuera a ocurrir.
  • Hay signos de ansiedad y depresión, el niño se retrae y no desea volver a casa.
  • El comportamiento cambia, hay malas conductas, rabietas e incluso actúa de forma violenta.
  • El desempeño escolar baja sin motivo aparente

Recuerde que en caso de maltrato familiar, deberemos tener un abordaje cuidadoso y de respeto hacia cada familia. Es su labor como docente involucrarse citando a la familia del niño, y pedir apoyo al servicio psicopedagógico de su escuela.