¿Quieres cultivar la empatía en tus hijos? Adopta un perro ¿Quieres cultivar la empatía en tus hijos? Adopta un perro ¿Quieres cultivar la empatía en tus hijos? Adopta un perro

El contacto e interacción con animales domésticos puede favorecer el desarrollo de la inteligencia emocional en los más pequeños. Te explicamos por qué.

Un artículo publicado en The Washington Post resume algunas de las razones por las que deberías considerar adoptar una mascota en casa si tienes hijos más pequeños. En primer lugar, la evidencia científica señala que existe una correlación entre niños más empáticos y el cuidado de una mascota. Es más o menos fácil deducir por qué existe tal interacción ente dichas variables. El cuidado de un animal obliga a un niño a preocuparse por el bienestar de este, a leer otro tipo de lenguaje más allá de las palabras.

Por otro lado, aunque parezca increíble, un perro en casa podría facilitarle el proceso de aprendizaje de lectura a un niño. La presencia del perro como 'público' para que el niño practique lectura en voz alta es una manera de ayudarle a perder el miedo a hacerlo en público. El perro se mantendrá atento todo el tiempo que sea necesario y en el camino, el niño o niña desarrollará mayor confianza en sus habilidades.

Asimismo, una mascota en casa tiene también beneficios terapéuticos. Y es que según demuestra la experiencia, dirigirse a una mascota para compartir sentimientos de tristeza, rabia o desconcierto ante una gran tragedia puede hacer bastante menos difícil de procesar el asunto El espacio que se genera entre los niños y sus mascotas es de mucho valor para la elaboración de sentimientos y acostumbrarse a relacionarse con estos sin miedo ni rechazo.

No olvidemos, además, que una mascota es una excelente manera de acostumbrar a los niños a que asuman distintas responsabilidades en casa. A medida que este y la mascota vayan creciendo, los roles pueden ir cambiando de acuerdo a las necesidades del momento. Entender, además, que uno es responsable por los animales que adopta es una manera de familiarizar a los niños con el buen trato hacia los animales y la naturaleza en general. Una manera de cultivar nociones de convivencia armoniosa con todas las formas de vida, no importa cuán parecidas o distintas de nosotros sean.

Un niño más empático, en última instancia, es un niño más seguro de sí mismo y una persona más feliz en general.