¿Llegó el momento?  Pautas para hablar de sexo con tus hijos ¿Llegó el momento?  Pautas para hablar de sexo con tus hijos ¿Llegó el momento? Pautas para hablar de sexo con tus hijos

Si se ironiza siempre con este momento en la vida de cualquier padre es porque nos confronta averbalizar cosas con las que tal vez muchos no nos sentimos cómodos de conversar con nuestros hijos. Pero más allá de lo anecdótico, lo cierto es que no tendría por qué ser un momento traumático, incómodo o innecesariamente formal.

Si bien la sexualidad es un asunto también de intimidad, ello no debe inhibirte a la hora de tener una de estas conversaciones con tus hijos. Lo más probable es que las preguntas lleguen a ti cuando menos las esperas. ¿Qué vas a hacer? Esconder la cabeza bajo la tierra no es una opción. No hay guiones prestablecidos, pero hay algunos principios que deberías tener presentes para que la conversación llegue a buen puerto.

Prepárate bien

No confíes solo en tu experiencia. Anticípate a las preguntas que podría tener tu hijo y tu hija y ensaya respuestas claras, que no contribuyan a crearle más dudas o confusiones. Asegúrate de abordar el tema de manera tal que no sienta que lo estás subestimando o tratando de manera condescendiente con el tema.

Al grano

Es normal que no sea fácil para ti hablar de esto con tu hijo y tal vez deberías comenzar la conversación con ese tono. Es posible que ello facilite la empatía y la comunicación. No te vayas por las ramas con grandes preámbulos o explicaciones abstractas previas. Mientras más pronto entren en materia, mucho mejor.

Mantente abierto

No te cierres ante dudas o confesiones de parte de tu hijo. Por el contrario, dale la tranquilidad de que puede compartir ese tipo de información sin sentirse escrutado con severidad. Por otro lado, no debes olvidar que aunque es tu responsabilidad como padre aconsejar a tus hijos para que tomen decisiones responsables, debes también respetar y entender dónde comienza su propia privacidad e intimidad. La confianza es decisiva.

Al final recuerda que no tiene sentido "retrasar" o "impedir" que nuestros hijos tengan experiencias sexuales. Lo mejor que podemos hacer como padres es guiarlos, darles toda la información y recursos posibles para que cuiden su salud y futuro y recordarles que siempre pueden recurrir a nosotros ante una situación en la que no sepan qué hacer.