Mi hijo se muestra agresivo, ¿qué debo hacer? Mi hijo se muestra agresivo, ¿qué debo hacer? Mi hijo se muestra agresivo, ¿qué debo hacer?

Desde su llegada a este mundo, los niños están en constante descubrimiento de sus sentimientos y conductas. Como todo ser humano, enfrentan diariamente nuevas situaciones a las que no saben cómo reaccionar y lo hacen comúnmente guiados por su instinto o por acciones aprendidas de sus padres.

La ira y el enojo son algunos de los sentimientos más difíciles de controlar para los niños y, al intentar enfrentarlos y descargar su frustración, suelen demostrar comportamientos violentos como golpear a los padres, enfrentarse a sus hermanos o incluso hacerse daño a ellos mismos.


¿Cómo puedo evitar que mi hijo adopte conductas agresivas?

En primer lugar, debemos tener en cuenta que, independientemente del género, algunos niños están más predispuestos que otros a enojarse y buscar el enfrentamiento físico. Si esos comportamientos se presentan con regularidad, debemos de tomar cartas en el asunto. Aquí te dejamos algunos consejos.

Identifica la causa: Generalmente la más común, suele ser la frustración.

Invítalo a practicar algún deporte: Las artes marciales pueden ser una gran alternativa para ayudarlos a canalizar y liberar su energía.

Aléjalo de malos ejemplos: Reducir su contacto con niños agresivos, les mostrará que hay otras formas de descargar su frustración.

Muéstrale otras vías para solucionar conflictos: Lo más importante será que dialoguen y establezcan normas claras.


¿Mi hijo puede volverse violento al practicar artes marciales?

Es una probabilidad muy mínima, ya que el principal objetivo de las artes marciales es enseñar a los niños que la violencia no es el medio adecuado para resolver problemas. Practicar artes marciales hará que tu hijo desarrolle disciplina, potencie su carácter y fortalezca su autoestima.

Recuerda que guiar a nuestros hijos en su desarrollo es una de las cosas más importantes que haremos por ellos a lo largo de su vida y, aunque no es una tarea fácil, debemos tener paciencia, tomarlos de la mano y seguir adelante, siempre a su lado.