¿Cómo ayudar a niños con problemas de disciplina? ¿Cómo ayudar a niños con problemas de disciplina? ¿Cómo ayudar a niños con problemas de disciplina?

Impartir disciplina en nuestros hijos es una de las cosas más difíciles de aprender como padres. Seguramente les ha pasado que, justo cuando están intentando poner orden, ven a sus hijos y piensan lo tiernos que se ven cuando hacen una rabieta y, en ese momento, lejos de mantenerse firmes, empiezan a celebrar su comportamiento inadecuado. Eso, queridos padres, no está nada bien.

A medida que los niños van creciendo y las rabietas o malos comportamientos (gritar, llevar la contraria, agredir) se empiezan a dar con mayor regularidad e intensidad, es cuando nos damos cuenta de que algo hicimos mal. Si te encuentras exactamente en ese momento, este artículo es para ti.


¿Cómo puedo revertir la indisciplina de mi hijo?

Es un proceso lento que requiere de mucha paciencia, amor y dedicación. Nuestros hijos no pueden “desaprender” de un día para otro las conductas que fueron aprobadas en un primer momento por nosotros. 

-  Poner límites: Son fundamentales para empezar a disciplinarlos. Los niños deben saber qué es lo que está bien, lo que está mal y cómo esperamos que actúen ante ciertas situaciones. Las reglas y los límites deben ser coherentes y respetados en todo momento.

-  No utilices la violencia: Muchos confunden disciplina con violencia y, en su intento por imponer autoridad, recurren a golpes o humillaciones. Eso no solo no servirá sino que estaremos desarrollando inseguridad, resentimiento y violencia en nuestros hijos. 

-  Educación democrática: La disciplina no es imposición. Si no conversamos con nuestros hijos, solo los haremos sentir que no tienen decisión propia o autonomía sobre sus actos. Debemos explicarles el porqué de cada norma y darles ciertas libertades u opciones que hagan que tengan por un momento el control. Por ejemplo: "Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir tu ropa o lo hago yo?".

-  Escucharlos más a menudo: Generalmente el comportamiento inadecuado de nuestros hijos se debe a que no saben muy bien cómo expresar sus emociones. Por eso, es importante charlar con ellos y preguntarles qué sienten, enseñarles cómo se llaman esos sentimientos y cómo expresarlos.  

-  Sé un buen ejemplo: Los niños aprenden del ejemplo que des con tu comportamiento, ya sea con ellos o con los demás. Demostrar valores como respeto, empatía o paciencia lo ayudarán a tener un modelo adecuado a seguir.

-  Demuéstrale que lo amas: Haz que sepa que, a pesar de que le has puesto muchas reglas, no has dejado de amarlo por su mal comportamiento. Al contrario, todo lo que haces es para que pueda ser una mejor persona.


Recuerda, nadie nos enseñó a ser padres y estamos atravesando un camino largo en el que se admiten errores. ¡Manténte dispuesto a reconocerlos y mejorar!