¿Cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo? ¿Cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo? ¿Cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo?

Muchos padres se preocupan por brindar a sus hijos todo tipo de comodidades a lo largo de su crecimiento y pueden pensar que el bienestar económico es lo único que los ayudará a desarrollarse de manera correcta. Sin embargo, podrían descuidar uno de los factores más importantes en la vida de todo niño y adolescente: El bienestar emocional.

Los sentimientos de nuestros hijos, sus pensamientos, comportamientos y emociones, son temas de vital importancia, ya que sin darnos cuenta, podríamos estar ignorando que pasan por una etapa en la que se sientes solos, desatendidos o incomprendidos.

¿Cómo podemos saber si necesitan ayuda? ¿Qué comportamientos, actitudes y comentarios podrían indicarnos que necesitamos buscar ayuda profesional? Aquí te contamos un poco.


¿Qué comportamientos podrían alertarnos?

  • Retrasos en su desarrollo (problemas en el habla o al caminar)
  • Problemas de conducta (rabietas que no corresponden a su edad, ira excesiva, agresividad, desobediencia, etc.)
  • Mucha timidez
  • Desinterés en cosas que deberían llamarle la atención según su edad
  • Cambios en el apetito y el estado de ánimo
  • Bajo rendimiento escolar
  • Insomnio o pesadillas constantes
  • Cambio de conducta después de un acontecimiento importante: divorcio, muerte de un familiar, cambio de escuela, entre otros


¿Cómo asumir que mi hijo necesita un psicólogo?

Recordemos que los psicólogos son profesionales de la salud que evaluarán las conductas de nuestros hijos, harán un diagnóstico e indicarán un tratamiento. Este proceso no debe avergonzarnos y debemos evitar pensar en los juicios que podrían emitir los demás. Además, es importante que ambos sientan una buena conexión con el especialista que los acompañará durante el tratamiento, ya que tendrán que expresar sus sentimientos, miedos y dudas.

¡Un dato más! Te alegrará saber que los niños, al no tener el mismo nivel de resistencia que tenemos los adultos, reciben de manera rápida la ayuda que se les ofrece para comprender lo que les sucede y empezar a sentirse mejor.


Ahora que ya sabes todo esto, presta más atención al comportamiento de tu hijo y asegúrate de que su desarrollo sea el correcto. Recuerda que ellos deben ver en ti a su más grande aliado.