¿Por qué es un error educar a tu hijo con amenazas? ¿Por qué es un error educar a tu hijo con amenazas? ¿Por qué es un error educar a tu hijo con amenazas?

¿Alguna vez has usado frases como "¡Si no recoges tus juguetes, los tiro todos a la basura!" o "¡Si vuelves a hacer eso, no verás televisión por una semana!"? Pues aquí en Yo Me Cuido te aconsejamos que dejes de hacerlo ya que esto puede ser considerado violencia psicológica si lo sueles hacer en reiteradas ocasiones. Puede parecer exagerado, pero es cierto. Y una dato más: a largo plazo este recurso no funciona y solo malcría al niño. 

Educar con amenazas es educar con miedo y esto, a largo plazo, solo logrará el efecto contrario. Las amenazas, por más pequeñas que sean, crean un clima de inseguridad y desconfianza. Tus hijos no podrán confiar en ti por el mismo miedo que les impartes, y en edades pequeñas lo más peligroso es no contar con su confianza. 

Pero, ¿por qué es en un error si a veces te hacen caso? Aquí te lo explicamos detalladamente: 

  • Cuando le dices que haga algo porque si no lo hace le vas a quitar sus juguetes o lo vas a castigar, le estás pidiendo que obedezca sin cuestionar, convirtiéndolo en una persona sumisa, sin capacidad de criterio. 
  • Pierdes su respeto e impartes miedo. Te ven más como una persona a quien temer y no a quien respetar. 
  • Cuanto más uses la amenaza y el castigo, será menos eficaz
  • Es un método muy violento, un camino rápido y peligroso. El reto está en encontrar estrategias menos autoritarias y más positivas. 
  • No aprende la responsabilidad de sus actos. Logras que responda a tu pedido pero solo lo hace para evitar el castigo o recibir un beneficio. 
  • Pierde confianza en sí mismo ya que no desarrolla su propio criterio. A la vez, le genera estrés. 

En el portal de Yo Me Cuido hemos publicado una serie de tips y estrategias que como padre deberías poner en práctica, no solo para mejorar el comportamiento de tus hijos, sino también para saber lidiar con esas situaciones que parecen difíciles. Recuerda que la violencia no es una opción, y como adulto, debes encontrar la manera de ayudar a tus hijos a aprender y a crecer de forma sana, pues al final tendrá consecuencias positivas en su desarrollo personal.

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