¿Por qué mi hijo no come? Y otros problemas comunes en la alimentación infantil

  • hace 2 semanas

A veces nos frustamos cuando nuestro pequeño no quiere recibir su comida, sabemos que debemos alimentarlo pero en algunas ocasiones llora y hasta nos da pena tener que "obligarlo" a comer. Aquí te explicamos por qué tu peque rechaza ciertos alimentos, incluso cuando antes sí los disfrutaba. 

 

En primer lugar, debes saber que es normal que los niños tengan problemas a la hora de comer, algunos de los comportamientos más comunes son: 

  • Rechazar un alimento por su color o textura.
  • Elegir unos pocos alimentos y comer nada más que esos.
  • No estar dispuesto a probar nada nuevo.
  • Perder el interés en una comida que solía disfrutar.
  • Recibir comida solo si se le da con una cuchara o tenedor. 

 

Si has experimentado con tu engreído alguno de ellos, no te preocupes, es completamente normal, es parte de la etapa en la que practican su independencia, ya que se van dando cuenta que al negarse a comer pueden ejercer cierto control.

 

Si bien es común el rechazo a la comida, pueden haber razones más complejas que debes descartar:

 

Problemas de salud. Puede ser que tu pequeño sufra de estreñimiento o algún problema estomacal que lo haga rechazar la comida. 

Problemas con sus habilidades motoras orales. Quizás no ha aprendido a masticar bien o hay ciertos alimentos que les resulta complicado masticar, por lo que los rechazan por miedo a atragantarse o vomitar. Algunos rasgos de este tipo de problemas es cuando tu peque experimenta asfixia o arcadas después de tener por unos segundos la comida en su boca o devolver la mitad de lo recibido. 

 

Para descartar alguna de estas razones por las que tu niño no come, deberás acudir al médico y darle detalles de su comportamiento o reacción ante los alimentos que rechaza. 

 

Hasta aquí te hemos precisado los problemas alimenticios en los menores, ahora pasemos a las 2 soluciones que deberías seguir:

 

1. Genera hábitos saludables

 

  • Deja que tu hijo elija cuánto comer. Una buena regla general es ofrecer 1 cucharada de cada tipo de alimento por cada año de la edad de su hijo. Servir porciones pequeñas y darles la oportunidad de pedir más.
  • Se paciente. Ofrécele nuevos alimentos muchas veces. Es posible que tengas que ofrecer un alimento nuevo de 10 a 15 veces antes de que tu hijo lo pruebe.

  • Deja que tu hijo te ayude. Deja que él o ella elija alimentos cuando lo llevas al mercado o supermecado, también podrías hacer que te ayude a preparar la comida o que coloque la mesa. Si participa en las diferentes partes de las comidas, es más probable que coma.
  • Haz las cosas divertidas. Puedes cortar los alimentos en formar de animales, flores, estrellas. La idea es que le presentes la comida de forma creativa.

  • Ofrécele opciones. En lugar de solo servirle un vegetal a tu niño pequeño, permítele elegir entre dos. "¿Te gustaría brócoli o coliflor en la cena?"
  • Mezcla lo nuevo con lo viejo. Sirve alimentos nuevos con alimentos que ya le gusten a tu hijo. Esto hace que el cambio sea un poco menos intimidante.

  • Pon un buen ejemplo. Si tu hijo te ve comiendo una variedad de alimentos saludables, será más probable que los pruebe.

 

2. Haz que la hora de la comida sea agradable

 

  • Dale a tu hijo un aviso. Unos 10 o 15 minutos antes de las comidas, dile a tu hijo que será hora de comer pronto. Los niños pueden estar tan cansados ​​o emocionados de las actividades de juego que no tienen ganas de comer.

  • Establece una rutina. Los niños se sienten más cómodos con las rutinas y lo previsible, por eso, establece horarios regulares de comida. Además, haz que todos se sienten en el mismo lugar para cada comida.
  • Reserva las horas de comida para comer y pasar tiempo de calidad en familia. No dejes que tu hijo se entretenga con juguetes durante las comidas, tampoco se debe permitir leer libros o mirar televisión durante las comidas. Explícale a tu hijo lo bueno que es comer juntos y pídele que se quede en la mesa hasta que todos hayan comido.

 

Datos de interés

  • Cuando tu bebé tenga un año de edad empezará a comer menos y eso es normal, no te alarmes.
  • Cercanos a la pubertad y en la edad del 'estirón', necesitarán más calorías por lo que empezarán a comer más y más. 
  • Puedes hacer una lista con los alimentos que a tu niño le gusta y luego mostrársela a un nutricionista o pediatra, así sabrás qué tantas calorías, grasas, proteínas, etcétera, está consumiendo y en base a eso reforzar su menú. 
  • No negocies ni sobornes a tu hijo. Las amenazas, los castigos y las recompensas tampoco son buenas ideas. Crean luchas de poder entre tú y él o ella, y les enseña a hacer tratos para obtener recompensas por otras cosas. Además, por ejemplo, hacer del postre una recompensa le da un mayor valor en la mente del niño, esto puede llevar a actitudes malsanas hacia dulces y golosinas.

 

Ya sabes que esta información debe ir de la mano de las visitas al médico que tu pequeño debe hacer con regularidad. Presta mucha atención a sus gustos, recuerda que hay nutrientes que se pueden obtener tanto en productos de origen animal como en productos de origen vegetal, así puedes ir reemplazando un alimento por otro, tratando de darle aquellos que le saben bien.

 

Fuente: familydoctor.org

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