Las escuelas como piezas claves para prevenir la obesidad infantil

  • hace 8 años

Un triste signo de nuestros tiempos es corroborar que la tasa de obesidad en niños va en aumento en muchos países desarrollados, así como en aquellos en vías de desarrollo.

La problemática es endémica y abarca todos los ámbitos de la cotidianidad de los niños. La casa, los medios de comunicación, la calle y la escuela también. ¿Qué está volviendo obesos a los niños? Una fatal combinación de sedentarismo con alimentos de todo tipo ricos en azúcares. El ciclo está  tan consolidado que lo perdemos de vista: el niño ve en la televisión un producto que lleva como distintivo a uno de sus personajes favoritos. El niño le pide a sus padres que le compren ese producto para llevarlo en la lonchera. Los padres, con poco tiempo y cabeza para armar una lonchera casera diaria ceden ante la insistencia y la conveniencia propia. En muchos casos, ni siquiera tienen que comprar los productos, pues estos se expenden en las mismas cafeterías y kioscos de los colegios.

No le corresponde al maestro encontrar una solución a un problema tan complejo. Pero aprovechar las horas de clase para hablar sobre la importancia de una buena nutrición y una vida activa, tanto con dinámicas y juegos, como con videos o material de lectura. Por otro lado, una de las razones por las que los niños y adolescentes se decantan fácilmente por las comidas menos alimenticias y sanas es porque rara vez reciben información o estímulos que los inviten a probar otro tipo de comidas.

La abundancia de material gráfico, audiovisual y textual que existe sobre el tema permite plantear diversas maneras en las que la comida que ingerimos (y la calidad de esta) es fundamental para una mejor calidad de vida. En el caso de los estudiantes más pequeños se puede hasta organizar un día de la lonchera compartida, pero solo con frutas y alimentos caseros. 

Por otro lado, también puedes contribuir a hacer de las horas de clase un espacio más dinámico si propones juegos o actividades en las que los estudiantes tengan que pararse de sus asientos y aunque sea estiren los músculos por unos minutos. En los recreos, estimula y anima a todos a que practiquen algún deporte o usen ese espacio para moverse y ejercitar. Te lo agradecerán más adelante. 

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