Cómo prevenir un golpe de calor en bebés y niños

  • hace 4 semanas

Llega el verano y los días calurosos. Son días perfectos para sacar a los más pequeños a dar un paseo al parque o a disfrutar de la playa y el campo. Sin embargo, debes tener en cuenta que estas alteraciones en la temperatura pueden causar en las personas los famosos “golpes de calor”, sobre todo en niños menores de seis años y en recién nacidos.

La exposición excesiva y continua al calor o al sol puede provocar un shock en el pequeño, alterando sus funciones metabólicas, su corazón o sus pulmones, provocando a su vez diversos problemas de salud. Sin embargo, el golpe de calor se puede prevenir aplicando algunas recomendaciones, o al menos, podrás atenuar las consecuencias de las temperaturas muy elevadas. Estas medidas favorecen los mecanismos de enfriamiento del cuerpo y aseguren un estado óptimo de hidratación.

Cómo prevenir un golpe de calor en bebés y niños

Siguiendo estas indicaciones, puedes estar tranquilo de que tus pequeños pasarán un buen día bajo el sol, sin preocuparte de que les de un golpe de calor.

Dale tiempo al niño para que repose.

Los niños son muy activos y se pasan horas haciendo ejercicio físico. Cuando haga más calor, alrededor del mediodía (de 11 a.m. a 4 p.m.), si sales con tus pequeños debes asegurarte de que estén siempre bajo la sombra y en lugares frescos y ventilados.

Ponle la ropa adecuada.

Es recomendable que los niños vistan con ropa ligera, amplia y de algodón, que transpire. También opta por los colores claros, ya que absorben menos el calor.

No olvides la protección.

Las gorras o gorritos son muy importantes en esta época del año, al igual que los lentes oscuros. Estos accesorios protegerán su cabeza y sus ojos de los rayos del sol. Además, siempre (no solo cuando hay mucho sol) debes colocarle a tu hijo protección solar en la piel.

Toma precauciones dentro de casa o en interiores.

Es recomendable que cierres todas las ventanas y cortinas en donde esté cayendo el sol. Debes mantener las ventanas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Asimismo, intenta permanecer con tu pequeño en las áreas más frescas, sobre todo durante las horas más calurosas. Durante la noche, conviene que abras las ventanas para que se ventilen los espacios de la casa.

Cómo prevenir un golpe de calor en bebés y niños

Aconséjale refrescarse.

Si está haciendo mucho calor, es bueno que le des una ducha rápida a tu niño con agua fresca. También puedes mojarle la cara y manos, poner un ventilador en casa o el aire acondicionado a una temperatura agradable.

La alimentación es importante.

Cuando hace calor, solemos deshidratarnos por la excesiva sudoración. Es importante que tu pequeño tome bastante líquido (de preferencia agua y o bebidas naturales), coma frutas, verduras y hortalizas frescas y cocidas. Debes anticiparte a la sed que le pueda dar a tu hijo ofreciéndole abundantes líquidos.

En los bebés recién nacidos no es tan visible el sudor. Esto porque su “termostato”, el sistema de regulación de su temperatura, aún es inmaduro. Debes tener mayor cuidado cuando se trate de bebés pequeños. Asegúrate de que estén siempre bien hidratados y estate atento a cualquier signo de deshidratación.

Recuerda que por ningún motivo debes dejar a un bebé o niño en un carro ni por cinco minutos, mucho menos durante el verano. Su temperatura corporal se eleva muy rápido y le puede producir un grave riesgo de hipertermia, lo que podría ser mortal.

Si sigues estos consejos, podrás disfrutar con tus hijos pequeños en sus vacaciones de verano y en cualquier día soleado, pero de manera segura y sin preocupaciones. 

Fuente:

www.bebesymas.com

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