Cómo hablar de drogas con tus padres

  • hace 7 años

Estás acostumbrado a ver que las campañas contra el consumo de drogas tengan dos focos: prevenir el consumo en niños y adolescentes y orientar a los padres para identificar cuándo sus hijos están consumiendo drogas. La sola aproximación al tema puede sembrar temores, inseguridades y reservas que no son compartidas por temor a que tus padres te juzguen de inmediato, lo que podría afectar la confianza que les tienes.

Lo cierto es que todos los niños y adolescentes pueden tener inquietudes con respecto a las drogas sin que ello signifique necesariamente que las están consumiendo o planean hacerlo. Eso es algo que debes tener claro desde el inicio: tus inquietudes son válidas.

A estas alturas, desde luego, lo más probable es que cuando tengas alguna duda sobre cualquier tema recurras primero a Wikipedia o Google en busca de cifras e información dura y pura. Pero la guía, el juicio y la experiencia de tus padres es algo que no vas a encontrar con un motor de búsqueda digital.

Busca oportunidades y momentos

Lo primero que debes hacer es tender puentes con tus padres, cultivar el hábito de conversar normalmente con ellos no solo sobre tus problemas e inquietudes. Tener esta costumbre crea un clima de confianza y diálogo abierto que es necesario cuando quieras abordar temas que puedan generar algún tipo de preocupación en tus padres.

Si solamente hablas con tus padres sobre tu rendimiento académico, tus permisos para salir y tu propina, lo más probable es que el día que quieras preguntarle algo relacionado al consumo de drogas, generes una reacción defensiva.

Incluso si no tienes una comunicación muy fluida con tus padres, evalúa en qué circunstancias conviene más tocar el tema. Tal vez a propósito de algo que vieron juntos cuando salieron a comprar, o mientras estaban viendo televisión.

Prepara un discurso

En primer lugar debes definir qué es lo que quieres conversar con tus padres. Las drogas y su consumo son parte de la historia de la humanidad desde sus inicios. Todos, de una manera u otra sentimos su influencia en la sociedad y en el entorno en el que nos movemos, y por ende, surge la curiosidad.

Lo olvidamos, pero el alcohol encaja dentro de la misma carpeta que las drogas. Ocurre que es legal y que es la droga con la que la mayoría de gente se inicia en el consumo de sustancias espirituosas. Cuando empiezas a ir a fiestas y ves que tus compañeros y amigos ya no solamente toman chicha morada y gaseosa, tal vez empieces a tener algunas inquietudes sobre el alcohol. ¿Has probado? ¿Tu mejor amigo se emborrachó? ¿El papá de algún compañero tiene problemas con la bebida? Tal vez este sea un buen primer paso para aproximarte a la convesación sobre drogas con tus papás.

No subestimes la experiencia de vida de quienes tal vez ahora te parecen 'viejos' y 'aburridos'. Tus padres comparten contigo muchas vivencias y experiencias que quizás desconozcas. Pregúntales a ellos por sus propias experiencias con las drogas. Algunos padres tal vez son más reacios a hablar de estos temas, pero lo importante es abordarlos directamente, aunque tome tiempo. 

Ahora bien, si has empezado a consumir drogas también debes tener claro qué es lo que quieres conversar con tus papás. Si quieres que tus padres sepan cuáles son tus opiniones al respecto, es necesario que te escuchen y que sepas cómo llegar a eso sin asustarlos. Ten presente también que debes estar dispuesto o dispuesta a escuchar. Aún estás creciendo y es posible que estés formando juicios y opiniones sobre la base de la ignorancia o la falta de experiencia.

Finalmente, si crees que tienes un problema, la conversación no debe postergarse más. Busca adicionalmente orientación con algún psicólogo y maestro en el colegio si crees que no puedes manejar el tema por tu cuenta. No estás solo ni es el fin del mundo. Se puede

Entiende sus preocupaciones 

Todas las acciones y reacciones de tus padres sobre este tema -equivocadas o acertadas- giran en torno a una gran preocupación: que no te pase nada malo. Suena obvio, pero es fácil perderlo de vista sobre todo cuando nuestros padres adoptan una actitud confrontacional, prohibitiva, censuradora y de una rigidez extrema. 

Por otro lado, es legítimo que así como tus padres demandan más información sobre las drogas y qué presencia tienen en tu vida, tú también exijas que tus padres se informen un poco más sobre el tema, que estén más pendientes de qué es lo que pasa en el entorno en el que te mueves. La buena noticia es que es algo que puedes promover tú mismo. Busca fuentes confiables con información sobre las drogas y la cultura de las drogas que te gustaría que tus padres lean. Comparte con ellos regularmente ese tipo de información. Vean documentales juntos. Disipen la mayor cantidad de dudas que ese es el caldo de cultivo para el miedo.

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