Limpieza del cuerpo

  • hace 8 años

Educar en hábitos de aseo a los más pequeños puede ser una tarea difícil, ya que muchas veces detener el juego para lavarse las manos o asearse les resulta una obligación tediosa. Por ello es importante tomar algunos minutos de nuestra clase cada día para recordarles que la limpieza del cuerpo es fundamental para una buena salud y que es un hábito que nos hace sentir muy bien con nosotros mismos. Comparta con ellos los principales hábitos de la limpieza del cuerpo y su importancia:

  • Bañarnos: al tomar una ducha o baño eliminamos los olores naturales que generamos con el trajín del día. En el caso de los niños, mucho juego genera también mucho sudor y transpiración, por lo que un buen baño con abundante agua, shampoo y jabón prevendrá la presencia de gérmenes.
  • Lavarse las manos correcta y frecuentemente: con las manos tocamos todo, incluso otras partes de nuestro cuerpo (ojos, boca, etc.) poniéndonos en riesgo de transmitir gérmenes y enfermarnos. Esta es la primera línea de defensa contra las enfermedades.
  • Cepillarnos los dientes: para evitar las dolorosas caries y el mal aliento.
  • Cortar y limpiar las uñas de los dedos de manos y pies: ya que bajo ellas suelen albergarse gérmenes que podemos seguir propagando.
  • Cuidar nuestros ojos: sin tocarlos o rascarlos con las manos sucias, pañuelos u objetos, ya que son órganos muy delicados. Su mecanismo de limpieza son las lágrimas, que “lavan” su superficie.
  • Cuidar nuestros oídos: teniendo cuidado para no rascarlos o limpiarlos con hisopos u otros objetos que puedan dañarlos. Se deben limpiar al final de la ducha secándolos con la toalla, y de ser necesario, el médico especialista realizaría una limpieza más profunda.
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