¿Qué es la Endometriosis en adolescentes? Síntomas, diagnóstico y tratamiento

  • hace 1 mes

La endometriosis es un trastorno crónico que afecta, principalmente, a las adolescentes y mujeres adultas. Suele ser doloroso y presentar síntomas muy molestos, por lo que es necesario un diagnóstico y manejo terapéutico particular. Todas las mujeres, a partir de la adolescencia, deben estar informadas sobre esta enfermedad, ya que su pronta detección es crucial.

Endometriosis en adolescentes: Síntomas, diagnóstico y tratamiento

Esta enfermedad crónica ocurre cuando un tejido diferente al endometrio actúa como si lo fuese y crece fuera de útero, sea en los ovarios, las trompas de falopio, la superficie externa del útero o en los ligamentos que lo sostienen. El problema empeora cuando se le deja de dar importancia a las visitas ginecológicas y se ignoran o normalizan los síntomas fuertes durante la menstruación, signos que pueden indicar endometriosis.

Síntomas de la endometriosis

El síntoma principal de la endometriosis es el dolor pélvico, asociado con frecuencia a los períodos menstruales. Aunque muchas adolescentes tienen cólicos durante sus períodos menstruales, las aquellas con endometriosis suelen describir un dolor menstrual que es mucho peor de lo habitual y que puede aumentar con el tiempo.

Los signos y síntomas comunes de la endometriosis son:

  • Sangrado abundante
  • Períodos dolorosos (dismenorrea)
  • Coágulos de tamaño considerable
  • Dolor de espalda
  • Dolor al defecar u orinar
  • Aumento de problemas digestivos (diarrea o estreñimiento)
  • No poder quedarse embarazada (infertilidad)
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • En algunos casos, fatiga, diarrea, estreñimiento, hinchazón o náuseas, especialmente durante los períodos menstruales.

La intensidad del dolor no significa necesariamente que la afección haya avanzado. Una mujer podría tener endometriosis leve con dolor intenso o podría tener endometriosis avanzada con poco o ningún dolor.

La endometriosis a veces se confunde con otras afecciones que pueden causar dolor pélvico, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o los quistes ováricos. En otros casos, puede confundirse con el síndrome de colon irritable, una afección que causa episodios de diarrea, estreñimiento y cólicos abdominales. Si este síndrome acompaña a la endometriosis, puede complicarse el diagnóstico.

Causas de la endometriosis

La causa exacta de la endometriosis no es clara, pero algunas de las posibles explicaciones son las siguientes:

  • Menstruación retrógrada: cuando la mujer tiene la regla, la sangre menstrual (que contiene células endometriales) fluye hacia atrás a través de las trompas de Falopio hasta alcanzar la cavidad pélvica en lugar de salir del cuerpo a través del cuello uterino y la vagina.
  • Transformación de células peritoneales: Se cree que las hormonas o los factores inmunitarios promueven la transformación de las células peritoneales (las células que recubren el lado interno del abdomen) en células similares a las del endometrio.
  • Transformación de células embrionarias. Hormonas, como el estrógeno, pueden transformar las células embrionarias (células en las primeras etapas de desarrollo) en implantes celulares similares a los del endometrio durante la pubertad.
  • Implantación de cicatrices quirúrgicas. Después de una cirugía, como una histerectomía o una cesárea, las células endometriales pueden adherirse a una incisión quirúrgica.
  • Transporte de células endometriales. Los vasos sanguíneos o el sistema de líquido intersticial (linfático) pueden transportar células endometriales a otras partes del cuerpo.
  • Trastorno del sistema inmunitario: Un problema con el sistema inmunológico puede hacer que el cuerpo no sea capaz de reconocer y destruir el tejido endometrial que está creciendo fuera del útero.

Factores de riesgo

Existen factores que ponen a una mujer en mayor riesgo de desarrollar endometriosis. Estos son:

  • No haber dado a luz
  • Comenzar el período a una edad temprana
  • Pasar por la menopausia a una edad avanzada
  • Ciclos menstruales cortos (por ejemplo, menos de 27 días
  • Períodos menstruales intensos que duran más de siete días
  • Tener niveles más altos de estrógeno en el cuerpo o una mayor exposición durante toda la vida al estrógeno que produce tu cuerpo
  • Bajo índice de masa corporal
  • Uno o más familiares (madre, tía o hermana) con endometriosis
  • Cualquier afección médica que impida el paso normal de sangre del cuerpo durante los períodos menstruales
  • Trastornos del aparato reproductor

Endometriosis en adolescentes: Síntomas, diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico de endometriosis en adolescentes

Los dolores menstruales y la irregularidad en el período están tan normalizados que suelen retrasar el diagnóstico. Muchas adolescentes acuden a consulta con síntomas similares, pero que no están relacionados con la endometriosis. Sin embargo, los especialistas recomiendan que, ante la mínima sospecha de padecerla, acudan a un centro de salud.

Tratamiento de la endometriosis

Una vez hecho el diagnóstico, el médico ginecólogo puede tratar a la paciente con analgésicos e iniciar un tratamiento hormonal para reducir el sangrado y aliviar los dolores. Ahora bien, si después de 6 meses de medicación los síntomas no disminuyen, lo más probable es que el especialista recomiende realizar una cirugía laparoscópica.

Este procedimiento no cura del todo la endometriosis. Sin embargo, junto al tratamiento hormonal, se puede controlar el dolor y retrasar el avance del trastorno.

En casa, los dolores menstruales pueden aliviarse de la siguiente manera:

  • Aplicar calor en la zona dolorida (bolsa de agua caliente)
  • Hacer ejercicio
  • Masajear el vientre
  • Aumentar las horas de sueño
  • Equilibrar la dieta
  • Beber agua

Afortunadamente, hay tratamientos eficaces disponibles y que han demostrado ayudar mucho a las pacientes con endometriosis. Sin embargo, es importante que se detecte rápido para controlar los síntomas. Si conoces a alguien con estos signos, no dudes en aconsejarle que acuda a un ginecólogo para un chequeo de descarte.

Fuente: 

www.mayoclinic.org

https://revistaginecologia.com

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