Cuando un hijo sufre alguna enfermedad, ¿cómo fortalecer las capacidades de resiliencia de la familia?

  • hace 1 mes

A veces, la vida nos pone a prueba con situaciones que superan nuestras capacidades y que demandan una gran fortaleza emocional. Una de ellas es la enfermedad de un ser querido. Cuando un hijo se enferma, tanto los padres como los hermanos y el resto de la familia se ven afectados, mental y emocionalmente. En estas circunstancias difíciles y dolorosas, se requiere fortalecer las capacidades de resiliencia de la familia 

Cuando un hijo sufre alguna enfermedad, ¿cómo fortalecer las capacidades de resiliencia de la familia?

La resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, sobreponerse a ellas y salir fortalecidos. Todos tenemos la capacidad de afrontar las situaciones complicadas. Sin embargo, muchas veces, necesitamos orientación para saber manejar el estrés y las emociones que puedan surgir.

Conversamos con Carla Salazar de Souza Ferreyra, psicóloga de profesión y Gerente de Casa Ronald McDonald San Gabriel, una ONG que brinda apoyo, amor y contención a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Carla nos habla de cómo los padres pueden abordar el tema de la enfermedad de un hijo, y cómo podemos fomentar y fortalecer la resiliencia familiar.

¿Cómo deben los padres abordar el tema de la enfermedad con el niño que la padece? 

Los niños tienen derecho de conocer la verdad y estar al tanto de la realidad que los rodea. Es preferible tener conversaciones abiertas y acordes a su edad. Lo primero que deben hacer los padres será plantear, cuidadosamente, qué y cómo se le explicará al niño la situación que está viviendo. Se recomienda preparar un discurso adaptado a la edad del niño y, sobre todo, que sea comprensible a su edad y nivel de desarrollo.

Por parte de los padres, se debe conocer la enfermedad y estar preparados a posibles preguntas por parte del niño. Para ello, necesitan comunicarse de manera directa, hablar cuando el niño se sienta seguro y cómodo, observar la reacción del niño durante la explicación, ir más despacio o dejar de hablar si observa al pequeño confundido o si lo ve angustiado.

Es importante que esta conversación sea bajo una actitud optimista, pero también realista, sin mentir ni prometer cosas que sean imposibles de cumplir. 

¿Cómo deben los padres abordar el tema con sus otros hijos (hermanos y hermanas del niño enfermo) sobre la situación?

Los padres del niño enfermo sufren tanto o más que él, aunque de una forma distinta. De la misma manera, la enfermedad infantil tiene un impacto significativo en los hermanos/as, los cuales sufren un aumento de estrés al tener que realizar un mayor número de tareas en el hogar y recibir menos atención de parte de sus padres. 

No comunicar la situación a los hermanos o sobreproteger al hijo enfermo puede conllevar a conflictos entre ellos, lo que suele conducir a una serie de problemas conductuales, emocionales y sociales. Se recomienda abordar el tema de la enfermedad con los hermanos, al igual que se hizo con el niño enfermo. Ellos también deben sentirse importantes y queridos, por lo que es necesario dedicarles tiempo diario y procurar que sus rutinas no se vean excesivamente alteradas.

¿Cómo fomentar la resiliencia del niño enfermo y ayudarle a mantener el optimismo? 

Es necesario que se sigan manteniendo las rutinas tanto como sea posible. En medio del caos y del cambio, las rutinas les aseguran a los niños cierta tranquilidad. Si están en un nuevo hogar, establecer nuevas rutinas sería beneficioso, manteniendo las mismas reglas familiares, como las que tienen que ver con el buen comportamiento.

Por otro lado, animar a los niños a realizar actividades y jugar con otros. La distracción es buena para ellos y les brinda sensación de normalidad. 

¿Cómo fortalecer las capacidades de resiliencia de la familia?

Gracias a un estudio realizado por en Casa Ronald Cincinnati, se pudo identificar que las familias de los niños enfermos mencionan que es más fácil atravesar la situación de enfermedad:

  1. Gracias al soporte de sus amigos y familias.
  2. Al tener la posibilidad de albergarse en un lugar en donde todos son amables y terminan siendo un gran soporte.
  3. Con asistencia empática del personal del Hospital en donde el niño es tratado (trato digno e información correcta y apropiada acerca de la enfermedad del niño).
  4. Fe.

Estos 4 factores colaboran con la resiliencia familiar. 

De acuerdo al diagnóstico a las familias que hicimos en el 2020, se identificó que el acompañamiento emocional y la transferencia de capacidades de cuidados volvían más resilientes a los padres de familia con niños en tratamientos médicos complejos. 

Cuando un hijo sufre alguna enfermedad, ¿cómo fortalecer las capacidades de resiliencia de la familia?

¿Qué pueden hacer o decir los padres cuando su hijo enfermo les muestra su miedo y preocupación? 

Es importante que los niños se sientan a salvo. Todos los niños, desde los más pequeños hasta los adolescentes, se sienten bien ante el contacto físico con su mamá o papá: caricias, abrazos o, simplemente, una palmada en la espalda. Esto les brinda sensación de seguridad.

De igual manera, es fundamental reconocer lo que su hijo o hija está sintiendo y escuchar atentamente lo que él o ella le está diciendo, para entender cómo ve la situación y qué es confuso o inquietante para él. Sería beneficioso hacerle saber que en cualquier momento pueden acercarse a usted a decirle cómo se sienten. Lo que más necesitan los niños es alguien de confianza que escuche sus preguntas, acepte sus sentimientos y esté ahí para ellos.

¿Cuándo pedir ayuda?

Siempre es bueno contar con un grupo de apoyo, un grupo que esté atravesando situaciones familiares, en los que te puedas apoyar. En Casa Ronald, las familias terminan conformando un gran grupo de soporte, de ayuda, logrando generar una comunidad en donde uno puede apoyarse en diferentes aspectos, tanto en lo emocional como en las actividades diarias.

De la misma manera, siempre es bueno buscar ayuda de un profesional de la salud, por si se quiere profundizar y exteriorizar diversos sentimientos con alguien externo al grupo familiar. Tener a un hijo o hija enfermo en casa puede afectar las dinámicas familiares y la salud de sus miembros. Sin embargo, el apoyo, la empatía, la comunicación y la comprensión son los pilares para llevar esta situación de la mejor manera.

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