Es importante hablar con tus hijos acerca del VIH/SIDA

  • hace 1 mes

Tal vez tengamos la idea de que los niños son demasiado jóvenes para saber la diferencia entre VIH y SIDA, pero lo cierto es que niños y adolescentes escuchan muchos mensajes en los medios de comunicación, con los amigos o con los propios miembros de su familia. Incluso tal vez conozcan a alguien que es seropositivo. Lo cierto es que la única forma de ayudar a evitar que los jóvenes lo contriagan o discriminen es compartir información precisa y adecuada para la edad.

En el Perú, se estima que existen 115,797 casos de VIH y 41,684 de SIDA (a junio de 2018, según el MINSA). Muchas personas no están correctamente informadas sobre este tema, dándole cabida a la ignorancia y a la discriminación. No es lo mismo estar infectado por el VIH que tener SIDA. Es importante que conozcas la diferencia entre estas condiciones muy distintas, y que hasta ahora muchos confunden. A continuación, te aclaramos el tema.

Diferencia entre VIH y SIDA

El VIH (virus de inmunodeficiencia humana) es el virus que causa la infección que afecta al sistema inmunológico (sistema de defensa), el cual protege nuestro cuerpo. Mientras que el SIDA es la etapa final de la infección con el VIH, en la que el sistema inmunitario no está en la capacidad de proteger el cuerpo ante las enfermedades que pueda contraer la persona y de los microorganismos del medio ambiente.

Con el transcurso del tiempo, el virus ataca y destruye el sistema inmunológico del cuerpo, volviendo a la persona más vulnerable a contraer infecciones que normalmente no afectan a las personas sanas. A estas se les llama infecciones oportunistas. Las personas con el VIH también están a un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el sarcoma de Kaposi, linfoma y cáncer de cuello uterino, entre otros problemas de salud que ponen la vida en peligro.

Es importante mencionar que una persona puede tener el VIH y no tener SIDA. Este ocurre cuando la infección con el virus ha dañado gravemente el sistema inmunitario, lo que puede tomar años. 

¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se puede contagiar cuando la sangre o algún fluido corporal (semen, secreciones vaginales o leche materna) de una persona infectada ingresa al organismo de una persona no infectada.

Entre las vías de transmisión se incluye:

  • Sexo vaginal, anal u oral sin protección con una persona infectada.
  • Compartir jeringas y otros utensilios (en el consumo de drogas, por ejemplo) con personas que tienen el VIH.
  • Exposición prenatal (antes del nacimiento) y perinatal (durante y justo después del nacimiento) de recién nacidos por sus madres con el VIH.
  • Lactancia de madres infectadas con VIH.
  • Productos de transfusión sanguínea que contienen el virus.
  • Trasplante de órganos de donantes infectados con el VIH.
  • Mala práctica higiénica en atención médica (heridas sangrantes), sin la adecuada esterilización. Por ejemplo, que los profesionales médicos usen agujas que fueron utilizadas en personas infectadas con VIH en otros pacientes.

¿Cómo NO se transmite el VIH?

A diferencia de lo que piensan muchas personas, el VIH no se transmite en los contactos cotidianos (besos, caricias, el aliento, baños, duchas, tos, estornudos, vasos, cubiertos, alimentos, lugares de trabajo, colegios, gimnasios, piscinas, etc.).

Tampoco se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor, ni por picaduras de insectos o por el contacto con animales domésticos. Asimismo, la donación de sangre no conlleva riesgos de infección.

Síntomas

Las primeras señales de infección con VIH pueden ser inflamación de los ganglios y signos de gripe, las cuales pueden presentarse y desaparecer uno o dos meses después de la infección. Los síntomas más graves pueden no aparecer hasta pasados meses o años.

Algunos síntomas comunes al tener SIDA cuando se tienen infecciones oportunistas son escalofríos, fiebre, sudores (en especial por la noche), ganglios linfáticos inflamados, debilidad, malestar, fatiga y pérdida de peso.

Tratamiento para el VIH

Los medicamentos antirretrovíricos reducen los niveles de VIH en el cuerpo, para que el sistema inmunológico pueda recuperarse y funcionar bien. Este riguroso tratamiento le permite a las personas VIH positivo una mejor calidad de vida.

Tratamiento para el SIDA

En este caso, el tratamiento antiretroviral puede prolongar el tiempo transcurrido entre la infección por VIH y la manifestación del SIDA. Con las politerapias modernas y los tratamientos, una persona infectada con VIH podría vivir toda la vida sin desarrollar SIDA.

Un diagnóstico de SIDA no necesariamente significa que la persona va a morir. La terapia antirretrovírica, puede ser muy beneficiosa, incluso ya teniendo una enfermedad característica del SIDA. Además, existen tratamientos y medidas preventivas para las infecciones oportunistas a fin de mejorar la calidad y el tiempo de vida de las personas infectadas.

Prevención de la infección con el VIH y del SIDA

Por la forma en la que el VIH se transmite, existen maneras para evitar la infección con el virus y prevenir el SIDA. Estas son:

  • No tener relaciones sexuales sin protección con personas infectadas.
  • Mantener relaciones monógamas (estando ambas personas sanas).
  • Utilizar un condón de látex o plástico de principio a fin cada vez que se tenga actividad sexual con alguien de quien no se tenga certeza sobre si tiene o no VIH.
  • No compartir jeringas usadas y otros utensilios similares con personas que consumen drogas inyectadas y que son portadoras de este virus.

Para las personas que están en riesgo elevado de infectarse (consumidores de drogas inyectables y personas cuyas parejas tienen el virus), pueden optar por el método profilaxis pre-exposición o PrEP. Por otro lado, en el caso de un posible contagio (un condón que se haya roto, por ejemplo), existe una opción de “tratamiento a la mañana siguiente” para reducir el riesgo de infección.

Las madres con el VIH pueden transmitir el virus al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Es posible reducir la infección mediante tratamiento con medicamentos para las madres y los bebés, así como realizar una cesárea durante el parto y evitar amamantar el bebé.

Recuerda que nunca se sabe con certeza si alguien es portador o no del virus, ya que se necesita una prueba llamada ELISA. Lo mejor es tener estas precauciones con todas las personas.

Pruebas para detectar el VIH

Al no presentar síntomas tempranos, una persona puede tener VIH por mucho tiempo (incluso años) y no saberlo, hasta que haya comenzado a desarrollar síntomas o incluso SIDA. Lo recomendable es someterse a la prueba para detectarlo fácilmente y llevar el tratamiento antes de que la persona enferme gravemente.

Las pruebas analizan los anticuerpos contra este virus (las proteínas del sistema inmunológico) en la sangre. Otras, analizan los anticuerpos en fluidos de la boca (saliva). Cuando el cuerpo se infecta con el VIH, comienza a producir anticuerpos contra el virus para tratar de combatirlo. Las pruebas detectarán la presencia de estos anticuerpos, y no al virus en sí, ya que es más difícil de detectar.

La prueba más conocida es la ELISA. Esta y otras pueden ser fácilmente realizadas en los centros de atención medica o ser compradas en farmacias para realizarlas en casa y luego llevarla a un laboratorio.

Si piensas que puedes ser portador del virus, acude a un centro médico para descartarlo. No es necesario que des tus datos. La prueba puede ser anónima.

 

Desde el nacimiento hasta los dos años de edad

Por supuesto, los pequeños que empiezan a andar son demasiado jóvenes para comprender qué es el VIH/SIDA. Sin embargo, como los principales maestros, es importante que los padres, madres y tutores les ayuden a desarrollar una actitud sana hacia la sexualidad.

Puede comenzar nombrando todas las partes de su cuerpo, enseñándoles que todo su cuerpo es natural y sano. (“Este es tu brazo. Este es tu codo. Esta es tu vagina/pene. Esta es tu rodilla”.) Al reaccionar con calma cuando se toquen sus genitales, les estás enseñando que los sentimientos sexuales son normales y saludables. Al tenerlos cerca, abrazándolos, hablando con ellos y respondiendo a sus necesidades, estás desarrollando los cimientos para la confianza y las conversaciones abiertas para cuando ellos crezcan.


De tres a cuatro años de edad

En esta edad, los niños están aprendiendo más sobre sus cuerpos. Entienden su mundo a través de juegos. Por ejemplo, comienzan a hacer preguntas acerca de dónde provienen los bebés. Pueden entender respuestas sencillas. No comprenden ideas abstractas ni comportamientos sexuales adultos. Pueden aprender cosas sencillas sobre la salud, por ejemplo: bañarse, lavarse las manos, cepillarse los dientes, comer de manera nutritiva y hacer la siesta. Pueden comenzar a aceptar la necesidad de la privacidad.

Lo mejor que una madre o un padre puede hacer en esta etapa es crear un ambiente en donde los niños y niñas se sientan cómodos cuando hagan preguntas acerca de sus cuerpos, su salud y su sexualidad. Entonces, los pequeños aprenderán que la sexualidad es algo de lo que ustedes pueden hablar con comodidad en su casa.


De cinco a ocho años de edad

Los niños y niñas de esta edad comprenden asuntos más complejos sobre la salud, las enfermedades y la sexualidad. Se encuentran interesados en el nacimiento, las familias y la muerte. Es probable que hayan escuchado algo acerca de VIH/SIDA por la televisión, con los amigos o con los adultos.

Quizás tengan preguntas o miedos acerca de VIH/SIDA. Quizás hayan escuchado que las personas se infectan con VIH/SIDA porque "son malas". Comprenden respuestas a preguntas basadas en ejemplos concretos de sus propias vidas. Por ejemplo, si su hijo se corta los dedos y le sale sangre, es una oportunidad excelente para explicarle cómo los gérmenes  pueden introducirse al sistema sanguíneo por las cortadas en el cuerpo. Si están en una escuela en donde hay un niño infectado por VIH, ellos necesitan saber que no pueden contraer el VIH/SIDA únicamente por jugar, estudiar, comer o conversar.

 

Fuente:

https://www.cancer.org/

https://infosida.nih.gov/

http://www.digemid.minsa.gob.pe/

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