Enséñale a tu hijo cómo sonarse la nariz

  • hace 1 mes

Sonarse la nariz es un acto que, para los adultos, no supone ninguna dificultad. Sin embargo, para un niño, todo es un aprendizaje continuo y lograr que haga fuerza con la nariz sin hacerse daño para expulsar mucosidades es algo que lleva tiempo. Un acto tan simple como este es sumamente importante, ya que se ha comprobado que un niño menor de 4 años puede tragar hasta 4 kilos de moco en un día.

Algunos pequeños tienen dificultades para sonarse, ya que no entienden cómo se puede expulsar aire por la nariz. Si este es el caso de tu pequeño, te enseñamos algunos trucos y ejercicios divertidos para que lo ayudes a aprender a sonarse solo.

¿Cómo le enseño a mi hijo a sonarse la nariz?

Algunos niños aprenden rápido y otros requieren un poco más de tiempo, pero todos lo pueden lograr siguiendo estos simples pasos.

1. Aprender a soplar por la boca.

Para empezar, el pequeño debe saber soplar por la boca. Si tu hijo tiene dificultades para este aprendizaje, te contamos de algunos ejercicios para soplar que pueden ser divertidos para ellos.

  • Burbujas: Puedes conseguir el clásico juguete para hacer burbujas, en donde tu pequeño tendrá que soplar para disfrutar de las divertidas burbujas. Al más mínimo soplo, el niño verá como se forman las burbujas de jabón. Asimismo, se dará cuenta que mientras más fuerte y largo sopla, más burbujas se formarán. 

    Ten en cuenta que esta botella con líquido jabonoso lo pueden usar los niños a partir de los 3 años y con supervisión de un adulto, ya que el líquido puede caerle en los ojos y en la boca, generando malestar en el pequeño.

  • Pito o silbador: Otra forma de enseñarle a tu hijo a soplar por la boca es dándole un pito o silbador. Basta con un ligero soplido para que se emita un sonido. A los niños les encanta y es un excelente ejercicio para trabajar el control de la respiración de forma lúdica.

    Este juguete también debe ser usado por niños a partir de los 3 años y con supervisión de un adulto, ya que al ser un pito o silbador pequeño que ingresa a su boca puede ser peligroso si no se manipula correctamente.

Enséñale a tu hijo cómo sonarse la nariz

2. Aprender a soplar por la nariz.

El siguiente paso es aprender a soplar por la nariz, pero cerrando la boca. Si tu pequeño sabe soplar por la boca, puede hacer lo mismo con la nariz. La dificultad está en que el niño sepa distinguir entre entre el soplo de la boca y de la nariz. Para esto, te damos 2 ejercicios fáciles.

  • La cañita: Con una cañita le pides a tu pequeño que haga burbujas en un vaso lleno de agua. Primero, que sople por la boca; luego, bloquea la cañita presionando con los dedos. Así, la presión del aire en la cañita conlleva automáticamente una espiración por la nariz del niño.

  • La pluma, algodón o harina: En una mesa y pídele soplar solamente con la nariz. En este ejercicio es indispensable apretar bien los labios o poner la mano en la boca.

3. Aprender a sonarse solo.

Luego de haber probado los ejercicios anteriores, dale un pañuelo a tu pequeño para que lo coja con las dos manos. Si el niño no tiene capacidades motrices suficientes, los padres pueden ayudarlo. Dile a tu hijo que bloquee un orificio nasal y sople fuerte por el otro lado.

Aunque algunos niños se suenan la nariz con los dos orificios al mismo tiempo, debes enseñarle que esto podría taparles los oídos o causarle dolor. Para que esto no suceda, se recomienda que le enseñes a turnar cada uno de los lados de la nariz, tapándolos con los dedos y soplando por el lado contrario. Si le cuesta, continúa con los ejercicios anteriores o hazlo a la misma vez que él, etapa por etapa.

Recuerda que cada niño es diferente y su ritmo de aprendizaje no es el mismo. Con paciencia y cariño, ten por seguro que tu pequeño logrará cada cosa que se proponga, así sea algo simple como sonarse la nariz.

Fuente:

www.bloghoptoys.es 

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