Maternidad: ¿Por qué debes cuidar tu salud mental cuando eres madre y cómo hacerlo?

  • hace 3 semanas

La maternidad significa un gran cambio en la vida de una mujer. Cuando te conviertes en mamá, descubres esa capacidad de cuidar, nutrir, amar, acompañar y guiar que llevas dentro. Muchas veces, el amor por nuestros hijos puede hacer que antepongamos su bienestar y felicidad a nuestras propias necesidades. Es algo instintivo. Sin embargo, tu bienestar y salud mental también son importantes, y debes darte el tiempo de cuidarte.

Maternidad: ¿Por qué debes cuidar tu salud mental cuando eres madre y cómo hacerlo?

Para que tus hijos estén bien, tú debes estar bien. Para poder cuidar a otros, hay que cuidarnos a nosotros mismos. La única forma de darle lo mejor a tus hijos es estando bien tú. Es probable que, entre las muchas responsabilidades que tienes como madre, no le dediques tiempo a tu autocuidado, pero debes hacerlo. Tu salud mental y emocional son la base de las relaciones saludables con tu familia, e influyen en la manera en la que reaccionas a las distintas situaciones o al estrés.

Ser mamá es un trabajo a tiempo completo y no todo será perfecto. Habrán momentos hermosos, pero también otros en los que las responsabilidades te abrumen: el trabajo, los quehaceres del hogar, el colegio, los niños, la comida, y muchas más. Por ello, es muy importante que cuides tu salud mental y te detengas a pensar en cómo te sientes.

¿Cómo cuidar tu salud mental cuando eres mamá?

Así como cuidamos nuestro cuerpo, necesitamos cuidar nuestra mente y nuestras emociones. Para ello, te damos algunos consejos.

Dedica un tiempo para ti

Puede que te sientas culpable por sentir que necesitas un tiempo a solas, sin tus hijos, pero es totalmente normal y saludable tomarte un momento para ti, para hacer lo que quieras y disfrutarlo con tranquilidad. Estos momentos en los que conectas contigo son necesarios para validar tus emociones y regresar a tu rutina más calmada y descansada. Si es necesario, ponlo en tu agenda como si fuera una cita médica o un compromiso. De hecho, es una cita contigo. 

Haz algo que alimente tu alma

¿Qué es eso que hace que te brillen los ojos? Sea lo que sea, hazlo más seguido. Ahora que somos mamás, nuestra prioridad son nuestros hijos y, realmente, no tenemos mucho tiempo para otras cosas. Sin embargo, antes de convertirnos en madres teníamos pasiones y pasatiempos, que con el tiempo quizás fuimos abandonando. Puede ser que te encante pintar, bailar, escuchar música, leer. Date un tiempo en la semana para hacer eso que te hacía muy feliz y era parte de ti, de tu esencia y personalidad.

Mueve tu cuerpo

La actividad física no solo trae beneficios físicos y estéticos, también nos ayuda a mejorar nuestra salud mental, al tener un efecto antidepresivo. De hecho, ejercitar el cuerpo puede ayudar a controlar y hasta aminorar algunas enfermedades de tipo mental, como depresión, ansiedad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, entre otras. Además, ayuda a liberarnos del estrés y a descansar mejor por las noches.

Aunque la rutina de una mamá no deja mucho tiempo libre para casi nada, unos minutos de movimiento, respiración y estiramiento es suficiente para mejorar tu día. Elige tu actividad favorita: caminar, correr, montar bicicleta, bailar, yoga, HIIT, levantamiento de pesas, etc. Cualquier cosa que active tu cuerpo y mejore tu humor.

Maternidad: ¿Por qué debes cuidar tu salud mental cuando eres madre y cómo hacerlo?

Rodéate de personas y situaciones positivas

No todos los días serán fáciles. Habrán días buenos y días en los que todo parece salirse de control o no nos sintamos con buenos ánimos. Esto es normal y les pasa a todos, no solo a las madres. Lo que debes hacer en estos casos es tomarte unos minutos para respirar y calmarte. Ten en cuenta que, así como tú, los niños también pueden estar teniendo un mal día. Por ello, la paciencia es clave.

Procura rodearte de personas positivas, que siempre encuentran el lado bueno de las situaciones. También, puedes animarte leyendo frases motivadoras que te hagan sonreír. Recuerda que los días malos pasan y que siempre tienes un nuevo día para intentarlo de nuevo y ser tu mejor versión.

Conversa con tus amistades

Si no puedes salir de casa, puedes conversar con tus amigos por videollamada o por teléfono. La idea es que no te aísles y mantengas contacto con las personas que se preocupan por ti. Además, si estás prácticamente todo el día compartiendo con niños, te hará bien tener una conversación con un adulto.

Ríe más

Una buena dosis de risa es excelente para levantar el ánimo, mejorar el humor y hacer que te sientas mejor, sobre todo, en momentos difíciles. Ríete con tu familia, con tus hijos. De esta manera, podrás lidiar con situaciones estresantes, incrementar tu creatividad, mejorar tu salud y tener una perspectiva más positiva y divertida de la vida. No por nada se usa la risoterapia como medicina familiar.

Busca ayuda

Las mamás solemos sacar fuerza de donde sea, con tal de que nuestros hijos estén bien. Sin embargo, el desgaste mental y físico es una realidad en la maternidad. Si necesitas ayuda, pídela. Incluso, si tiene que ser a un psicólogo. No eres mala madre por pedir ayuda o sentir que no puedes más. Las mamás también somos seres humanos y necesitamos cuidar tanto de nosotras como de los demás.

La maternidad es algo hermoso, pero puede llegar a ser abrumador. No te estreses tratando de ser perfecta en todo. Más que una casa súper limpia y ordenada, tus hijos necesitan que su mamá este bien. Cada persona tiene problemas y necesidades diferentes, pero todas las madres debemos cuidar nuestra salud mental y emocional en lo posible. Recuerda que no estás sola y cuidar de ti no es egoísta, es amor propio.

Fuente:

www.bebesymas.com

https://artesco.com.pe

https://somoscommunitycare.org

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