Mitos y dudas sobre la lactancia materna

  • hace 2 meses

La leche materna es el alimento más completo para el recién nacido. Dar de lactar es un acto natural e instintivo y no debería significar ninguna complicación. Sin embargo, la lactancia es una etapa en la que muchas madres primerizas empiezan a escuchar todo tipo de consejos contradictorios o incorrectos, que aumentan sus dudas y miedos.

Al tratarse de un tema delicado sobre el que todavía pesan muchos falsos mitos, hemos enumerado algunas afirmaciones para esclarecer su veracidad o falsedad.

1. Me hice una reducción de pecho. ¿Puedo tener problemas con la lactancia?

Verdad (en parte). Las operaciones de reducción de pecho muchas veces implican la extracción de gran parte del tejido glandular. En estos casos, es posible experimentar una lactancia normal, pero puede que debas combinarla con algo de fórmula o leche artificial. Esto debido a que la operación podría causarte hipogalactia o baja producción de leche materna.

2. ¿Puedo dar de lactar después de hacer deporte?

Verdad. Sí, se puede. No existe ninguna contraindicación médica al respecto. Sin embargo, tras una sesión de ejercicio intenso, segregamos ácido láctico que se acumula, lo que genera que el sabor de la leche cambie. Es posible que a tu bebé no le agrade. En este caso, la solución más sencilla es darle de lactar antes de hacer deporte.

3. ¿Las madres pueden transmitir sus alergias a través de la leche?

Mito. Las alergias no se transmiten a través del pecho. Todo lo contrario. Dar de lactar hará que tu hijo esté protegido frente al desarrollo de futuras alergias. No obstante, tu pequeño es más propenso a tener alguna alergia si tú también la tienes. Esto es algo que debes conversar con su pediatra a la hora de la introducción de la alimentación complementaria.

4. Una toma de 5 o 10 minutos es suficiente para que el bebé se sacie.

Falso. Cada niño es diferente y tienen ritmos distintos a la hora de comer. Algunos succionan de forma muy voraz y se sacian rápido, mientras que otros necesitan más tiempo y pausas. De igual forma, el flujo de emisión de la leche materna también es diferente en cada mujer. Por ello, es mejor que observes a tu hijo y te dejes guiar por él. Cuando esté satisfecho, él solo dejará de succionar.

5. ¿Hay mujeres que producen buena leche y otras que la producen de mala calidad o aguada?

Falso. La leche materna es una sustancia “viva biológicamente” y va cambiando según las necesidades del bebé. De hecho, su composición varía dentro de la misma toma. Al principio será más aguada (para saciar la sed), después más proteica y al último proporcionará más grasa. Esto ayuda al pequeño a saciarse y a ganar peso de manera adecuada.

La composición de la leche también puede variar según el momento del día. No te preocupes por este mito, ya que cada madre produce la mejor leche para las necesidades de su bebé.

6. ¿La lactancia deformará mis pechos?

Falso. El cambio de los senos se produce, principalmente, durante el embarazo, independientemente de que des de lactar o no.

7. ¿Si mi bebé no sube de peso, significa que tengo poca leche?

Falso. No escuches esos mitos de que si tu hijo no engorda es porque no estás produciendo suficiente leche o tu leche no lo alimenta. Tu leche es perfecta para tu bebé.

8. La primera leche (el calostro) no alimenta.

Falso. Todo lo contrario. El calostro es el primer alimento que tu bebé recibirá y es lo mejor que le puedes dar. Se trata de las primeras gotas que segrega tu pecho, es un líquido denso y amarillento. Es rica en sustancias inmunológicas, leucocitos, agua, proteínas, grasas y carbohidratos.

9. ¿Dar de lactar duele?

Falso. El acto de dar de lactar no debería dolerte. Si es así, es posible que tu bebé no esté haciendo el agarre correcto. Lo recomendable sería que busques asesoría en lactancia para revisar la causa del dolor y la manera correcta de hacerlo.

10. ¿Las mujeres con poco pecho o con el pezón invertido son incapaces de dar leche?

Falso. El tamaño del pecho no determina la cantidad de glándulas y conductos galactóforos que tiene, que es lo que importa a la hora de la lactancia. Un pecho pequeño indica que tiene menos grasa. La cantidad de la leche va a depender de la eficacia de la succión y de la frecuencia de las tomas.

El pezón invertido muchas veces es revertido por el propio bebé cuando succiona, ya que debes recordar que el pequeño no se engancha al pezón, sino que abarca con la boca una gran cantidad de areola. Si no fuera posible el enganche, o este fuera dificultoso, una asesora de lactancia o tu matrona pueden ayudarte a conseguir que tu lactancia sea exitosa.

Estos son solo algunos de los mitos que existen respecto a la lactancia materna. Si estás dando de lactar o estás embarazada y piensas hacerlo, te recomendamos que no te quedes con ninguna duda y busques la asesoría de un especialista.

https://www.unicef.org

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