¡Cuidado con las adicciones! Los riesgos del exceso de videojuegos

  • hace 4 semanas

A muchos niños, niñas y adolescentes les encantan los videojuegos y, durante la pandemia de la COVID-19, esto ha sido más evidente. Solemos ver a nuestros hijos e hijas divertirse con ellos, pero ¿cuánto tiempo es demasiado? ¿Cuántas horas podemos dejarlos jugando videojuegos con sus amigos? ¿Cuándo el tiempo de juego es señal de adicción?

Los videojuegos son muy atractivos para los niños y niñas, pero el tiempo frente a las pantallas ha aumentado muchísimo y esto puede traer algunos riesgos. A continuación, te contamos cuáles son, cómo prevenirlos y cómo mantener a los pequeños a raya, sin dejar de lado la diversión. 

Los riesgos del exceso de videojuegos

Jugar videojuegos es divertido y una parte normal de la vida de los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, aquellos que encuentran dificultades para controlar el tiempo que pasan con los juegos de video y frente a las pantallas pueden correr ciertos riesgos. 

Los niños, niñas y adolescentes que pasan cantidades de tiempo perjudiciales jugando videojuegos suelen:

  • Dejar de hacer sus deberes por jugar videojuegos o utilizar otros dispositivos electrónicos
  • Dejar de dormir por jugar más
  • Dejar de hacer ejercicio para quedarse jugando frente a las pantallas
  • Preferir jugar videojuegos que pasar tiempo de calidad con sus familiares y amigos
  • Sufrir de depresión y/o ansiedad
  • Ser tímidos o agresivos 

Es importante mencionar que los niños y niñas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) pueden ser particularmente vulnerables a la adicción a los videojuegos. Esto se debe a que este tipo de juegos, como los juegos de azar o de apuestas, pueden activar el sistema de recompensa del cerebro, según lo sugieren los estudios de investigación. 

¿Cuándo los videojuegos son "malos" para la salud?

El hecho de jugar videojuegos no es malo. Lo que es malo es el exceso. Para poder identificar cuándo el exceso de videojuegos está afectando la salud de los niños y niñas, podemos identificar los siguientes síntomas o señales en ellos y ellas:

  • Quiere destinar todo tiempo libre a los videojuegos
  • Se deprime si no juega 
  • Actúa con agresividad si no le dejan jugar videojuegos
  • Quiere jugar más y más
  • No puede jugar menos o dejar de hacerlo
  • Ya no le interesan otras actividades que solía disfrutar
  • Miente sobre la cantidad de tiempo que pasa jugando videojuegos
  • Usa los videojuegos para aliviar el mal humor o el estrés

Estas actitudes podrían ser indicadores de que el niño o niña tiene un problema de adicción a los videojuegos. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el "trastorno por videojuegos" como una afección oficial. Incluso, en países como Corea del Sur y China, existen programas de tratamiento para ayudar a las personas adictas a los videojuegos. 

¡Cuidado con las adicciones! Los riesgos del exceso de videojuegos

Cómo prevenir la adicción a los videojuegos en niños y niñas

Hay algunas cosas que los padres podemos hacer para prevenir que nuestros hijos e hijas caigan en malos hábitos con los juegos de video. Para ello, hay que mantenerse alerta y poner en práctica lo siguiente:

Aplica el control parental

Las herramientas de control parental se encuentran en muchos de los programas y dispositivos que utilizan los niños y niñas para navegar en la web o para jugar videojuegos. De esta manera, podrás ayudarles a determinar el tiempo que pasan frente a una pantalla.

Explícale los peligros que puede encontrar en los juegos en línea

Los juegos por Internet pueden ser muy divertidos para los niños y niñas, pero también puede ser el espacio ideal para que los depredadores o acosadores tengan acceso a los menores de edad. Con el control parental, podemos evitar que personas inescrupulosas contacten a nuestros hijos e hijas, pero en los juegos en línea esto es un poco más complicado. 

Lo que debemos hacer es mantener al tanto a nuestros hijos e hijas de los peligros que pueden haber en Internet y cómo hacerles frente. Asegurarnos de que entiendan que no deben pasarle ningún tipo de información personal a nadie.

Asegúrate de que haya un horario para todo

Para las actividades escolares debe haber un tiempo determinado, al igual que para el ocio y el juego. Asegúrate de que tus hijos tengan esto en cuenta y que respeten los horarios y tiempos. Además, recuerda cerciorarte de que los dispositivos electrónicos, incluyendo a los videojuegos, no están desplazando a otras actividades, como las tareas escolares, actividad física o el sueño.

Mantén los videojuegos en áreas de uso común

De esta forma, te aseguras de ver qué está haciendo tu hijo, de rato en rato. Por supuesto, no siempre es posible. Los adolescentes llevan sus teléfonos móviles a sus habitaciones y hacen sus tareas en sus computadoras portátiles. Es casi imposible no perder de vista todo lo que hacen. Sin embargo, en la medida de lo posible, trata de mantener la actividad en un lugar donde todos puedan ver y no haya nada que ocultar.

Jugar videojuegos juntos les da un buen ejemplo

No solo te ayuda a ver lo que están haciendo y cómo lo hacen, sino que también ayuda a poner ciertos límites al tiempo que pasan con los videojuegos. 

Procura que las niñas y niños muy pequeños jueguen más en la realidad que en el mundo virtual

Los pequeños aprenden mucho estando en contacto con otras personas, como con sus padres y hermanos. Lo ideal es que los juegos se den con juguetes y otros objetos que no sean dispositivos electrónicos. Recuerda que el juego libre y el juego estructurado aportan muchísimos beneficios al desarrollo de los niños y niñas. Anímalos a usar sus juguetes, a pintar o a leer cuentos.

Por último, demos un buen ejemplo y procuremos no pasar tantas horas frente a las pantallas (si no es necesario). Si los padres y madres jugamos muchos videojuegos, es probable que los hijos imiten eso y sea más difícil convencerles de que no hacer lo mismo.

Recuerda que los videojuegos no son malos, lo malo es no tener límites en su uso. Si notas que el uso de los dispositivos electrónicos está interfiriendo con otras actividades de la vida de tus hijos e hijas, lo mejor será acudir a un especialista y empezar a poner sanos límites.

Fuente:

www.healthychildren.org

Anterior
Siguiente »

    Comentarios