Mi hijo se muerde las uñas: Causas, peligros y soluciones

  • hace 3 semanas

Ver a un niño o niña mordiéndose las uñas no es nada de otro mundo. Si bien es poco higiénico, es un hábito muy común en los pequeños y es poco probable que cause daños a largo plazo. Sin embargo, si tu hijo se muerde las uñas con mucha frecuencia, puede significar un problema mayor.

¿Cuál es la razón por la que los niños se muerden las uñas? ¿Cuáles son los peligros de hacerlo? ¿Hay alguna solución? Te lo contamos todo, en la siguiente nota.

Mi hijo se muerde las uñas: Causas, peligros y soluciones

La onicofagia o acto de comerse las uñas, es un hábito oral repetitivo. Se considera una alteración de la conducta y es bastante frecuente en los niños y jóvenes, aunque también podría darse en adultos.

Las uñas se forman en la matriz, la parte debajo de donde empiezan las cutículas (en forma de U). Mientras la matriz de la uña permanezca intacta, no es probable que el hecho de comerse las uñas interfiera en el crecimiento de las mismas.

Si bien es algo bastante común, puede ser un síntoma de algo mayor.

Causas: Por qué mi hijo se muerde las uñas

La causa aún no se sabe con certeza, pero se cree que se inicia a partir del estrés, la tensión o la ansiedad, y que la persona se muerde las uñas para relajarse. Hay especialistas que creen que está relacionado con problemas de control de los impulsos o trastornos compulsivos. Sin embargo, morderse las uñas es habitual en niños sanos, como un hábito temporal.

Este hábito suele iniciarse a partir de los 3 ó 4 años de edad y puede seguir hasta la adolescencia, para luego disminuir en la adultez. El pico máximo se da en la pubertad, ya que es cuando más cambios físicos, psicológicos y emocionales experimenta la persona. 

Morderse las uñas puede relacionarse con otros hábitos, como chuparse el dedo, tocarse la nariz, rabietas, pesadillas y sonambulismo. Es más común en niños que en niñas y se ha visto que estos pequeños también suelen morder otros objetos cuando tienen estrés. 

Este acto puede dar lugar a daños en la cutícula, sangrado y deformidad de las uñas, sobre todo, si el morder no solo se limita a las uñas, sino abarca otras partes del dedo.

Mi hijo se muerde las uñas: Causas, peligros y soluciones

Peligros y consecuencias 

A nivel físico, las complicaciones más graves que pueden darse son las siguientes:

  • Dañar la piel alrededor de la uña y aumentar el riesgo de infección
  • Infecciones que pueden llegar a la boca (gingivitis y caries)
  • Aumentar el riesgo de resfriados y otras infecciones al propagar los gérmenes de los dedos a la boca
  • Dañar los dientes
  • Causar alteraciones en la mandíbula
  • En los casos más graves, se puede llegar a perder la uña

A nivel social y mental, este hábito puede afectar al niño o niña, al recibir críticas por parte de sus familiares o compañeros. Muchas veces, los niños no pueden evitar este comportamiento y eso, sumado a la críticas, puede generar conflictos internos. En estos casos, será importante la ayuda profesional.

Soluciones y prevención

En la mayoría de los casos, suele ser solo algo estético y no hace falta tratar. En los casos más graves (cuando sí hace falta), el tratamiento debe ir orientado a controlar las causas o fuentes de ansiedad y estrés. Esto puede incluir psicoterapia para ayudar al pequeño a manejar sus emociones. Recordemos que el morderse las uñas es el síntoma de algo más.

Las amenazas y castigos pueden empeorar la situación y generar más ansiedad y estrés en el niño o niña. El tratamiento sin fármacos es el que se usa en primer lugar, aunque algunos especialistas pueden recomendar ciertas medicinas.

Para tener buenos resultados, hay que mejorar la autoestima y la confianza del niño. De esta forma, él o ella misma será consciente del problema y podrá crear mejores hábitos. Es clave que toda la familia esté educada al respecto, para no hacer más difícil el proceso para el pequeño.

Algunas recomendaciones para ayudar a los niños a dejar de comerse las uñas son:

  • Evitar los factores que desencadenan el hábito de comerse las uñas, como la sobreestimulación
  • Animarlos a mantenerse activos, para controlar el estrés y la ansiedad
  • Mantener sus uñas bien cortadas y cuidadas
  • Mantenerlos con las manos ocupadas haciendo manualidades o tocando instrumentos musicales 

En algunos casos, puede ser necesaria la psicoterapia o un tratamiento con terapia de comportamiento.

Lo que podemos hacer para prevenir que un niño se muerda las uñas es fomentar actividades que le ayuden a liberar energía y a canalizar el estrés. El juego al aire libre, el deporte, las tareas artísticas y las manualidades son excelentes opciones.

Fuente:

www.mayoclinic.org

www.familiaysalud.es

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