Todo lo que debes saber sobre las pesadillas de los niños

  • hace 3 semanas

Los sueños y las pesadillas parecen ser una de las formas en la que los niños procesan lo que piensan y sienten sobre las situaciones que afrontan en sus vidas y en el día a día. Los sueños perturbadores suelen ocurrir cuando están estresados o preocupados, o si están pasando por un cambio importante. Por eso, hay que saber identificar la causa y las formas en las que podemos evitar que los niños experimenten estos malos sueños. Para ello, te contamos todo lo que debes saber sobre las pesadillas en niños. 

Todo lo que debes saber sobre las pesadillas en niños

Las pesadillas son bastante comunes en los niños. Casi todos tienen, de vez en cuando, sueños inquietantes y aterradores. Sin embargo, las pesadillas se presentan con mayor frecuencia durante la etapa preescolar, donde es frecuente tener miedo a la oscuridad, por ejemplo, entre otros miedos infantiles. 

Por qué los niños tienen pesadillas

Si bien no se sabe a ciencia cierta qué es lo que produce las pesadillas en niños, parece ser que es la forma en la que procesan e interpretan lo que sienten y piensanA veces, estos malos sueños forman parte de la reacción del niño a un trauma, por ejemplo, una catástrofe natural, un accidente o una lesión. También, pueden ocurrir cuando están estresados o afrontando un cambio importante: una mudanza, un cambio de colegio, el nacimiento de un hermanito o las tensiones familiares.

En otros casos, a algunos pequeños, sobre todo, los que tienen mucha imaginación, leer libros o ver películas o series de televisión que dan miedo justo antes de acostarse les puede provocar pesadillas. Otras veces, las pesadillas en niños pueden contener fragmentos de acontecimientos y experiencias del día, pero con un giro aterrador. 

Es posible que los niños no se acuerden de todos los detalles de sus sueños, pero suelen recordar algunas de las imágenes, personajes o situaciones, así como las partes que más les han dado miedo. Cuando los niños se despiertan por una pesadilla, las imágenes del sueño aún son muy recientes y pueden parecer reales. Por lo tanto, es natural que estén asustados y alterados, y necesiten compañía y consuelo. 

Cómo evitar que los niños tengan pesadillas

Los padres no podemos evitar que nuestros hijos tengan pesadillas, pero sí podemos ayudarlos a dormir bien por la noche, lo cual favorece los sueños agradables. 

Para ayudar a los niños a relajarse a la hora de acostarse, sigue las estas recomendaciones:

Establece un horario determinado para acostarse y para despertar

Lo ideal es que los niños se acuesten y se despierten a la misma hora todos los días, en la medida de lo posible. Esto ordenará su descanso y reducirá la probabilidad de tener pesadillas.

Establece una rutina para dormir

Crea una rutina para antes de acostarse que le ayude a bajar el ritmo ajetreado del día y le ayude a relajarse. De esta forma, la mente del pequeño no estará tan inquieta y será más fácil que concilie el sueño. Podrías empezar la rutina con un baño de agua tibia, para luego leer un cuento agradable o tener una conversación relajada con tu hijo. Acompáñalo un rato en su habitación, de ser necesario, y procura que el ambiente esté tranquilo.

Todo lo que debes saber sobre las pesadillas en niños

Háblale de cosas agradables

Antes de dormir, dile lo mucho que lo quieres y el orgullo que sientes de que sea tu hijo o hija. Decirle cosas positivas a los niños refuerza su autoestima y puede darle tranquilidad a la hora de dormir. La idea es que tu pequeño se sienta protegido y en un entorno seguro.

Evita los dispositivos electrónicos 

No es recomendable que le des un dispositivo electrónico antes de dormir, ya que la exposición a las pantallas puede provocar dificultad para conciliar el sueño.

Asegúrate de que su cama sea cómoda

La cama debe ser adecuada para su tamaño y cómoda. Asegúrate de que su colchón esté en buenas condiciones y sus almohadas también. Asimismo, la ropa de cama debe ser de buena calidad y adecuada para el clima.

Si hace frío, asegúrate de que tenga la colcha o el edredón que lo calentará durante la noche. Si hace calor, una ropa de cama ligera estaría bien, aunque podrías dejar una colcha a la mano por si le da frío. En todo caso, pregúntale a tu pequeño si se siente cómodo y si tiene el abrigo necesario.

Otro detalle importante es que la habitación en la que duerme el niño debe estar ordenada. Esto propicia el buen descanso y mejora la armonía en el ambiente.

Dale su juguete favorito

Algunos niños suelen sentirse más seguros y tranquilos si duermen con su peluche o juguete favorito. Intenta ofrecérselo, si notas que siente miedo.

Coloca una lámpara con luz suave y tenue

Puede que tu hijo se sienta más tranquilo, si dejas una lámpara de noche prendida. Estas son aquellas que iluminan el ambiente, pero no tanto como para interrumpir el sueño. También, podrías intentar dejar una luz prendida fuera de la habitación y la puerta entreabierta para que la luz ingrese sutilmente. Esto puede ayudar a los niños a sentirse seguros en una habitación a oscuras, cuando intentan volver a conciliar el sueño.

Evita las películas de terror

Lo mejor será evitar las películas, programas de televisión o cuentos que puedan darle miedo a tu hijo, sobre todo, antes de acostarse. Asimismo, ten cuidado con la información a la que pueda tener acceso y que pueda causarle temor.

Programa actividades divertidas para el día

Durante el día, anima a tu hijo a que juegue libremente o dibuje, cante, baile. Las actividades artísticas son muy positivas para aliviar el estrés y la ansiedad infantil. De esta forma, el niño puede expresar sus fantasías y emociones, evitando que las acumule y se manifiesten como pesadillas.

Procura que su día esté libre de estrés

Debes procurar que la vida de tu hijo sea tranquila, sin estrés. Trata de no sobrecargar su agenda con tareas y responsabilidades que lo puedan abrumar. Asimismo, por más que tengas mucho que hacer, debes darte un tiempo para conversar con tu pequeño y pasar un momento de relajo con él.

Qué hacer después de una pesadilla

Después de una pesadilla, puedes ayudar a tu hijo de la siguiente manera:

Dale tu apoyo

Tranquilízalo y hazle sentir que estás con él. Es importante que mantengas la calma y demuestres tranquilidad. Así, tu presencia lo hará sentirse seguro y protegido. Demuéstrale que entiendes que esté asustado y que no hay nada de malo en ello. Recuérdale que todo el mundo sueña y que, a veces, los sueños asustan, inquietan y pueden parecer muy reales, por lo que es natural tener miedo.

Todo lo que debes saber sobre las pesadillas en niños

 

Explícale que las pesadillas no son reales

Explícale que lo que tuvo fue una pesadilla y que ya ha terminado. Es importante que le hagas saber a tu pequeño que las pesadillas son solo malos sueños y que no son reales ni se volverán realidad. Trata de que entienda que los sueños no pueden hacerle daño.

Pídele que te cuente lo que soñó y dale un giro a su historia

En caso tu hijo se despierte asustado por una pesadilla, una forma de quitarle el miedo es pedirle que te cuente lo que soñó y darle un giro a su historia. Dale un final feliz a su sueño, que sea creíble y que a él le guste.

La mayoría de niños solo tiene pesadillas de forma esporádica, por lo que no hay motivo para preocuparse. Con estas recomendaciones y tu compañía, tu hijo puede volver a dormirse sin ningún problema. 

Recuerda que los niños tienen una imaginación súper creativa. Ten cuidado de que las cosas que les cuentas no puedan interpretarse como algo que pueda asustarlos. Ten paciencia con estos episodios. Las pesadillas son muy frecuentes en la infancia. Sin embargo, si estos malos sueños están interfiriendo con el descanso y rendimiento de tu hijo, o si van acompañados de otros problemas emocionales o de comportamiento, consulta a un especialista para que los oriente.

Fuente:

https://kidshealth.org

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